Asomado en el balcón de la armonía,
respirando tras la marcha del desvelo,
se alzan las palabras hacia el cielo,
nacientes de esta alma agradecida.
Murieron las penumbras con el día,
teñido del azur de la esperanza,
paletas de cromática constancia,
en páramos de tierra estremecida.
Irriga el corazón en su alegría,
de ilusiones cada canto de mi cuerpo,
la tristeza navegó hacia otro puerto,
y con ella la tempestad vencida.
¡Abrázame Vida Mía!,
que ya murió el desconsuelo,
alcemos de nuevo el vuelo,
sobre las nubes místicas.
De primera... el alma agradecida... el corazon con alegria.. alcemos de nuevo el vuelo.. Felicitaciones grandes letras. un fuerte abrazo
ResponderEliminarGracias por tus palabras... las he sentido muy mias en esta altura de mi vida.
ResponderEliminarMuchas gracias. Las palabras tienen colores y dibujan colores a su vez.
ResponderEliminarGracias a todos por vuestras palabras amig@s
ResponderEliminarBello poema, muy bello...cuanto más te leo mas creo que mereces éste adjetivo: "MAESTRO"
ResponderEliminarUn honor y un placer haberte encontrado
Besos desde la más sincera admiración y cariño