domingo, 3 de marzo de 2019

La vida en cabestrillo

Una explosión, como pasa el tiempo,
¿quién soy ahora?, no me reconozco en el espejo,
el reloj marcó la hora, campanadas de miedo,
quería que el mundo parase… traicioneros nervios…
Y no, no se paró ni el mundo, ni el tiempo,
incluso no caí, en el desaliento,
fueron canciones mis versos, montañas de amor,
coronadas  por azures de esperanza,
fueron acordes los truenos y los relámpagos, calma,
y a la espalda, una mochila y fuerza para llevarla.

A perro flaco, todo son pulgas, así dice el refranero,
un quiero, pero no puedo, la vida dando la murga…
creo en la utopía, se conducir en curvas,
ya pasará el invierno, despejarán las brumas…

Y sonreís, vuestro rostro ahora es brillo,
de la noche a la mañana nos sonrió la vida,
parece pasó la tormenta, parece, se ahogó la duda…

Y la vida en cabestrillo,
con el alma agradecida,
y al corazón sacando brillo…

Felicidad por bandera,
parece que hoy, vencimos.
no se ha acabado la guerra,
pero que bien nos sentimos.


lunes, 18 de febrero de 2019

Ganaremos la partida

Su sonrisa, la que me da la vida,
terremoto de valentía y coraje,
real desnudo, en esa verdad sin traje,
no dando la batalla por perdida.

Realidad manifiesta,
no caben aquí posturas,
redonda es la luna,
aunque en cuartos, no parezca esfera,
un día más de una realidad cualquiera,
terrible castigo de cruel negrura.

Aquí sigo, mis amigos,
 jugando a ser un poeta,
con las musas empeñadas,
en hacer gemir mis letras,
lágrimas desbocadas,
pendientes de una quiniela,
y el corazón hecho un higo,
desolado por su apuesta.

En un dámero imposible,
siquiera de alcanzar tablas,
sujeto a mi rey, firme,
evitando que este caiga…

En un dámero imposible,
eres mi jaque, esperanza.

jueves, 14 de febrero de 2019

Mi estímulo


Y te miro, y tiemblo, vida,
sobrepasado de estímulos,
o sosegado… es lo mismo
¡qué te miro y tiemblo!
No es miedo, no,
eso ya lo superé,
siquiera es respeto,
contra eso, ya jugué…
Es… es que te miro, y tiemblo, vida,
despiertas mi alma dormida,
reavivas mis inercias,
amanece la cadencia,
de un ser que en pleno ama,
ausente de que haya un mañana,
insoportable en tu ausencia.
Así es, te miro y tiemblo, vida,
mantienes mi mente encendida,
sostienes mi idílico mundo,
en cromas maravillosos,
de luz y color hermosos,
inimaginables paletas vivas,
fragancias, frescos olores,
penetrando en lo profundo,
mientras yo me vengo arriba.

Te necesito, mi niña,
es tu tesón, tu fuerza la que me mueve,
acércate a mi en la orilla,
que allá las olas, apenas se mueven
que no .embarrancará la quilla.
en aguas de cielo y verdes.

Que sea el brillo de tu inteligencia,
quien nos mueva a los mundos leves,
nulos de malos ratos.
plenos de luz y mieles.

Que tu cariño me envuelve,
que eres primavera, brisa,
que rezo porque me quieras,
mientras me dure la vida,
y que de mí no te canses,
que soy hombre en tu caricia,
en tu cariño y sonrisa,

José Carlos
14/02/2019

lunes, 11 de febrero de 2019

Merece la pena

Yo juré defenderte, y en aquel compromiso me reafirmo,
que no se ofrece uno por nada, que al corazón no le colme,
que es la virtud quien marca el latido,
que es el amor por lo querido,
que es, puro orgullo, atalaya y norte…

Que no fui yo… sino mi alma, anclada en su tierra,
en la grandeza que exhala, formada e uniformada,
batió en ímpetu sus alas, y postrose ante su bandera

Que no era yo en aquel  inolvidable beso,
que era agradecimiento a todos y cada uno de los que me precedieron,
a aquellos que construyeron el blasón de tu grandeza,
que no eran lobos, que no eran hienas,
que no eran oportunistas de trile ni de verbena ,
que eran gente de campo, honesta, honrada y buena,
esos a los que siempre engañaron con cantos de mil sirenas.
aquellos que, una vez más dieron, el verde a las tierras yermas,
después que otros dispusieron, dejarlas de muerte negras..

Yo juré defenderte, España
pues Madre, merece la pena.

jueves, 3 de enero de 2019

Fe y paciencia


Un nuevo año que empieza,
acaba, otro muy duro, necesario de recordar,
que aportó dosis de arena, también paladas de cal…

Nadie niega que las sombras, bramaron de repente en nuestras vidas,
es visible, que ese año, ya caduco, dejó almas rotas, malheridas…
mas quizás, asomó éste, como punto de partida,
definiendo la desgracia en el control de salida,
hacia meta muy distinta:  la que apuesta por sonrisas.

En el camino, decenas de mágicas flores,
mangas en sus blancos, trazadas en azul o naranja,
batas de claro inmaculado trasmitiendo coraje y ganas,
docentes de corazón grande… voluntarios, voluntarias,
niños cuya sonrisa, es aceite de esperanza.

Así, que si bien un viejo año se ha ido,
que si bien el calendario marca una fría guía,
nada ha cambiado en campanadas de fiesta,
sigue silente la realidad manifiesta,
pero eso sí… bajo el brazo, la esperanza como libro
y el anhelo de llegar a tierra…

¡Velas rotas, carabela!
Será un difícil viaje…
¡No te apures, cogí un traje!
tejido de fe y paciencia.

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